Esta edición del informe anual de la Agencia Internacional de la Energía (IEA) sobre el mercado de las energías renovables ofrece previsiones sobre el despliegue de las tecnologías de energías renovables en los sectores de la electricidad, el transporte y la calefacción hasta 2030, al tiempo que analiza los principales retos a los que se enfrenta el sector e identifica las barreras que impiden un crecimiento más rápido.
En la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático COP28, celebrada en diciembre de 2023, los gobiernos acordaron colaborar para triplicar la capacidad mundial instalada de energías renovables de aquí a 2030. Renewables 2024 ofrece un análisis exhaustivo por países sobre el seguimiento de los avances hacia el objetivo mundial de triplicar la capacidad, basado en las políticas actuales y la evolución del mercado. Asimismo, evalúa los retos para una expansión más rápida.
Además de sus detallados análisis y previsiones de mercado, el informe también examina los principales avances del sector, como las tendencias políticas que impulsan el despliegue, la fabricación de energía solar fotovoltaica y eólica, los costes de las tecnologías renovables, la capacidad de los electrolizadores y las renovables para la producción de hidrógeno, las perspectivas de las empresas de energías renovables y la integración de las renovables en el sistema, junto con las colas de conexión a la red.
La electricidad renovable es la principal fuente de expansión de las energías renovables en los sectores del calor y el transporte. El porcentaje de energías renovables en la demanda de calor asciende a casi el 20% del total, suministrado por la bioenergía sólida y gaseosa, la energía solar térmica y geotérmica y el calor ambiental. En el sector del transporte, la cuota de las energías renovables asciende al 6% de la demanda total gracias al aumento del consumo de biocombustibles líquidos en los segmentos del transporte por carretera, aéreo y marítimo, con una pequeña contribución del hidrógeno y los combustibles electrónicos.
Fuente: IEA